Okuyan: 'No hay tal cosa como "marxismo local" '

Entrevista con Kemal Okuyan, el Secretario General del Partido Comunista de Turquía

ICP, 16 May 2018

ICP: ¿Ha podido recuperarse el movimiento comunista internacional del trauma grave que sufrió tras la caída de la Unión Soviética? ¿Según usted, hay algún triunfo que pueda reivindicar el movimiento tras la caída?  

KO: Sin duda, la contra-revolución le costó mucho al movimiento obrero internacional. Hoy en día continuamos viviendo las consecuencias de esa tragedia. Sin embargo si la pregunta es precisamente sobre el movimiento comunista o sobre la situación de los partidos comunistas, debemos mirar un poco más hacia atrás. Es una cosa muy discutible si, antes del colapso de la Unión Soviética, existía un movimiento comunista internacional con un objetivo común o que, lo que es más importante, tenía fuertes vínculos con el objetivo que hace relevante el título de “comunista”.  Aunque el prestigio y la autoridad del Partido Comunista de la Unión Soviética sirvieron como una especie de pegamento, una observación más cuidadosa revelaría que ni en los años 80 ni en los 70 el movimiento comunista internacional tuvo unidad estratégica. Además, esto era simplemente imposible ya que, por ejemplo, el Eurocomunismo no es un corriente comunista sino socialdemócrata. Por supuesto que no se pueden reducir a una fracción socialdemócrata a todos los partidos que representan este corriente. Son portadores de una colosal experiencia histórica, al mismo tiempo asumieron un papel para cambiar al movimiento comunista, que había salido de la Primera Guerra Mundial separándose de la socialdemocracia, hacia una línea socialdemócrata nuevamente, y hacer sus puntos de distinción indistinguibles. El Eurocomunismo es solamente un ejemplo, fue posible observar el problema parecido en los partidos comunistas que estuvieron en el poder, es decir, los partidos comunistas de los países socialistas. No había una estrategia común, una línea política e ideológica común, faltaba una cultura organizativa común.

ICP: ¿Debería haber?

KO: Un partido comunista que responda a las peculiaridades de su país, que no pertenezca a la teirra en la que lucha, se convierte en una caricatura. Al final, las luchas que se llevan a cabo en cada país están vinculadas con el proceso de la revolución mundial, pero los partidos contribuyen a este proceso luchando en unas condiciones específicas. El marxismo-leninismo es una teoría que presenta oportunidades para aprovechar tales especificidades mientras mantiene su carácter internacional a pesar de ellas. No se puede hablar del “marxismo local” ni de los “modelos del socialismo”. El marxismo-leninismo no está basado en una receta sino en una disciplina fuerte construida en concordancia con las proposiciones fundamentales y la búsqueda de la revolución. Es obvio que en Alemania y Turquía, los EE.UU e India, España y México, se lucha en diferentes condiciones y por estas diferencias se establecen distintas prioridades, instrumentos y tácticas. Pero la verdadera fuerza del marxismo-leninismo viene de su capacidad para colocar esta riqueza en una teoría completa y universal. Si volvemos a su pregunta, el movimiento comunista debe tener una estrategia común, un eje político e ideológico común y una cultura organizativa común en todos los países. Eso es lo revolucionario y a lo que debemos aspirar históricamente. Y nos ha faltado.
 

ICP: ¿Desde cuándo? ¿En qué año se empezó a debilitar o desaparecer ese consenso?

KO: Sería un error dar una fecha exacta. Es un proceso que tiene dimensiones objetivas. El movimiento comunista mundial tuvo dificultades en crear una estrategia revolucionaria común después de la oleada revolucionaria que siguió la Revolución de Octubre. Por un lado la tarea de defender el gran logro de la Rusia Soviética, y por otro lado el retroceso de la ola revolucionaria, cuyo último gran salto se produjo en Alemania en octubre de 1923, forzaron a la Internacional Comunista, que había subrayado lo colectivo en 1918 e intentado romper la hegemonía socialdemócrata en el movimiento obrero de los países capitlaistas desarrollados de Europa, a tomar decisiones estratégicamente complicadas. Por un lado es una situación objetiva, por otro lado es una consecuencia de las enfermedades genéticas que los movimientos comunistas heredaron del período de la Segunda Internacional en algunos países capitalistas. Las intervenciones de los bolcheviques que llevaba el objetivo de revolucionar el movimiento obrero internacional aprovechando su potencia política que obtuvieron después de 1917, no eliminaron las enfermedades mencionadas sino las reprimieron. Sin embargo, cuando que otras prioridades se manifestaron, estas enfermedades de repente empezaron a dominar al movimiento. La tarea de mantener y proteger el socialismo en un solo país fue una tarea revolucionaria pero facilitó la enajenación de algunos partidos de la idea de revolución. Igual que la lucha contra el fascismo. No obstante podemos decir que, hasta su disolución en 1943, la Internacional Comunista y el partido más importante en ella, el PCUS, lograron mantener a los partidos comunistas en una línea revolucionaria. Esto no significa que no cometieron errores, lo cual sería una valoración bastante metafísica.

 

ICP: ¿Cuáles son estos errores? No hay duda que los errores son inevitables en la lucha pero lo importante es tomar lecciones de ellos. ¿Cuáles son los errores que querría mencionar precisamente que vemos en la historia del Internacional Comunista?

KO: Como se sabe, el movimiento clavó los ojos con mucha esperanza en Alemania después de la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917. Es obvio qué tipo de ruptura hubiera podido causar una revolución triunfante en Alemania. Además, no se trata de un simple anhelo, la revolución alemana se convirtió en una realidad. Aunque empezó con un carácter burgués, para después podemos hablar de una revolución proletaria. Sería falso tanto considerar el fracaso de la revolución alemana inevitable como vincularlo solamente con los errores del liderazgo del Partido Comunista de Alemania. Pero hay dos momentos entre  finales de 1918 y finales de 1923, cuando el poder proletario se convirtió en una posibilidad concreta lo cual ya siempre se había sentido. Uno de estos momentos es la expedición del Ejército Rojo hacia Polonia en 1920, el otro es el “Octubre Alemán” en 1923. En 1920, la fórmula de “Ejército Rojo + Proletariado alemán= Revolución Mundial” fue muy común. A nosotros nos puede parecer pueril, demasiada romántico, pero cuando el Ejército Rojo empezó a caminar hacia Varsovia, de verdad no parecía haber nada que se opusierea a la unión del proletariado ruso y el alemán. Todo el liderazgo bolchevique, sin excepción, creía que con la caída del poder reaccionario en Polonia, el proceso de la revolución mundial pudiera obtener una posición importante. No sucedió. Mientras que el Gobierno Transitorio Revolucionario de Polonia encabezado por Félix Dzerzhinski terminaba las preparaciones, el Ejército Rojo fue derrotado inesperadamente.  

 

ICP: Dijo inesperadamente, entonces debe haber algunos errores imprevisibles.

KO: Aunque no sea completamente erróneo atribuir la derrota a las valoraciones no realistas acerca de la correlación de fuerzas clasista en Polonia, ese análisis es insuficiente. No es necesario ser experto en los asuntos militares para entender que la expedición a Polonia del Ejército Rojo fue mal dirigida en términos militares. Tal vez podamos decir que esa derrota, por lo cual iban a acusar a Stalin como siempre, impidió que la historia mundial siguiera un rumbo completamente diferente, como consecuencia de los comportamientos irresponsables e incoherentes de Kámenev, quien era el dirigente general de la guerra, y Tujachevski, quien era el dirigente de las tropas del Ejército Rojo yendo a Varsovia. Hay errores colectivos, nadie se puede liberar de ninguno de estos errores pero tenemos que decir que no se puede acusar a Stalin y Budionni más que en segundo grado, ya que ambos tenían misiones en otros frentes de la Guerra Civil en ese momento.    

ICP: ¿Entonces no está de acuerdo con los que dicen la revolución alemana fue imposible en 1923?

KO: Se estableció una fecha para el levantamiento en 1923, que fue aprobada por la Internacional Comunista. El Partido Comunista de Alemania se preparó para eso. Se fundaron los comités militares, se mandaron cuadros desde Moscú. Cientos de miles de obreros, hasta millones de obreros, algunos del partido, algunos no, esperaban ese momento histórico. En el último momento se canceló el levantamiento debido a ciertos sucesos. En Hamburgo se realizó el levantamiento por algunas razones pero después se retrocedió. En aquel tiempo se evidenció que la revolución alemana no era posible. ¿Existen errores subjetivos? Claro que sí. El Partido Comunista de Alemania siempre había vacilado desde que se fundó en 1919. No obstante era un partido revolucionario y militante que trabajó con muchos sacrificios. Todo el mundo sabe cómo fueron asesinados Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, pero en aquel tiempo el asesinato de miembros del KPD ya se había convertido en un cosa “ordinaria”. A pesar de toda la opresión, el KPD era un partido que buscaba la revolución, en este sentido tenía el espíritu del Comintern. 

ICP: ¿Pero no pudieron triunfar?

KO: Las condiciones particulares de Alemania tienen su parte en este fracaso. Pero para nosotros, la Revolución Rusa es la verificación del concepto del Partido Leninista en la práctica, sin embargo la Revolución Alemana es la prueba de las consecuencias tan problemáticas de mantener una distancia con ese concepto.

ICP: ¿Se mantuvo una distancia?

KO: Cuando se fundó, el KPD era un partido que guardaba la distancia con la centralización, y se acercaba a las fracciones con tolerancia. Estas debilidades toman la primera parte en los factores que impiden el cumplimiento de las tareas revolucionarias a pesar de toda la militancia y grandes sacrificios. Incluso la socialdemocracia no perdió su poder. Es una historia larga pero además de todo lo que pasó, ¡qué mala suerte que los dirigentes que asumieron la responsabilidad principal sobre los asuntos de Alemania eran Zinoviev y Radek! ¡Como si no fueran suficientes la inestabilidad y  las tendencias distintas que estaban dentro del partido alemán, había dos líderes incoherentes quienes muchas veces le intervinieron al partido arbitrariamente! Estoy contando todo eso porque el principio de 1920 es un periodo que determina los años siguientes en cuanto al movimiento comunista mundial. Estos años tienen dos consecuencias importantes. Una, la Unión Soviética sobrevivió, aunque no se creía, y después del periodo de respiro, empezó a hacer un progreso enorme para la construcción del socialismo. Dos, la inminente Revolución Alemana se fracasó. Era difícil, de hecho imposible, generar una estrategia común coherente a partir de esos dos resultados. Sin embargo, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, hubo un movimiento comunista con una creencia fuerte, que producía valores comunes y convencía a cientos de millones de pobres de la posibilidad de otro mundo.

ICP: ¿Qué ocurrió al final de la Segunda Guerra Mundial?

KO: Es un período que no se puede explicar con las respuestas cortas pero puedo decirlo así sin piedad: En la Europa Occidental abandonaron la idea de la revolución. No defiendo el aventurerismo y las revoluciones no ocurren como resultado de “decisiones”. Pero es imposible que se considere el camino que eligieron los dos partidos “poderosos” del aquel tiempo en Europa, el partido francés y el partido italiano, como un retroceso   táctico. Hay que admitir que se estaba pasando por un período en que las enfermedades socialdemócratas que se habían oprimido por la Internacional Comunista y debilitado ocasionalmente por la herencia revolucionaria en estos partidos, empezaron a dominar, y la Unión Soviética no era capaz de tomar medidas contra esa situación. Como dije, no llego a un juicio exhaustivo, estoy hablando de la tendencia principal. El retroceso de la idea del socialismo en Europa que era la el espacio más importante para la lucha obrera, creó una negatividad para todo el movimiento comunista mundial.

 

ICP: Me gustaría volver a la primera pregunta. ¿Se pudo recuperar del trauma el movimiento comunista internacional?

KO: No, de hecho estamos hablando de alguna forma sobre por qué el trauma no se pudo superar. La caída de la Unión Soviética no es la única razón del trauma. Tal vez, si hubiera existido un movimiento con sus propios principios, con un objetivo común llevando la herencia revolucionaria, la Unión Soviética no se habría derrumbado. Estamos hablando de que la Unión Soviética no recibió suficiente retroalimentación de los acontecimientos revolucionarios en el mundo.

 

ICP: ¿Entonces resultó que Trotski tenía razón?

KO: ¡No tiene que ver nada con eso! Si aceptamos la necesidad de la defensa del socialismo en un solo país, ¿rechazamos el proceso de la revolución mundial? De toda manera, la razón de nuestra existencia es el objetivo de la construcción del comunismo en el mundo entero. Es un proceso difícil, desigual, de saltos y retrocesos. Quiero decir esto: No había un movimiento comunista internacional que se enfocara en un objetivo integral y revolucionario antes de la caída de la Unión Soviética. Hay grandes logros que no se pueden subestimar. Pero hay que ser realistas, la tesis de “la actualidad de la revolución” que sobrevivió, hasta se fortaleció durante los años 1930 y 1940 que eran uno de los períodos más oscuros de la humanidad, se veía en África, en América Latina durante los años 1960 y 1970, pero en Europa, ¡no! No es correcto vincular este hecho únicamente con las condiciones objetivas. A veces no llega la oleada revolucionaria, el capitalismo puede lograr una estabilidad relativa pero la misión de los partidos revolucionarios es mantener la opción revolucionaria lista y actual.

 

ICP: Hoy en día los partidos comunistas se reúnen anualmente. Hasta podemos decir que es la iniciativa más extensa desde la caída de la Unión Soviética, el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros. ¿Cuál es la importancia de estas reuniones? ¿Se puede crear una estrategia común en estas reuniones?

KO: Es un gran logro el solo hecho de que estos encuentros se organicen regularmente desde hace 20 años. Especialmente el Partido Comunista de Grecia, pero todos los partidos que se esforzaron y dedicaron recursos para que estos encuentros se organizaran, hicieron una contribución de gran importancia histórica. La continuidad de estos encuentros es importante por algunas razones. En los encuentros se reúnen partidos comunistas que luchan en diferentes circunstancias, se escuchan uno al otro, asumen posiciones comunes en algunos temas. Pero es claro que no se construye una estrategia común aquí. Era lo que pretendían estos encuentros, pero en las actuales circunstancias sería vano esperar salir con una estrategia común del encuentro de los partidos comunistas.

 

ICP: ¿Por qué? ¿Existen diferencias fundamentales de pensamiento?

KO: Es muy natural que existan diferencias de opinión. Además, no estamos persiguiendo la única verdad en una cierta coyuntura. Lo importante es la orientación. Los partidos comunistas de vez en cuando asumen posiciones equivocadas pero lo importante es la coherencia de dirección que las pueda corregir y recuperar. No hay que esconderlo, hoy día, no existe una dirección común entre los partidos comunistas.

 

ICP: ¿Cuáles son las diferencias fundamentales de orientación? ¿Se pueden formular distintas líneas políticas?

KO: No hay mucho terreno para clasificar entre blancos y negros. Todavía sigue el debate dentro de muchos partidos, además, hay ejemplos de algunos partidos que se cambian hacia una u otra dirección. Sin duda hay partidos que ya hicieron su preferencia histórica, y representan una cierta línea abiertamente. En este tema, fundamentalmente vemos dos tendencias principales: algunos partidos reconocen el socialismo no como una opción actual sino como un objetivo final y definen otras prioridades como objetivos estratégicos. En algunos casos este objetivo puede ser la independencia, en otros la paz, o la democracia, o hacer retroceder la hegemonía estadounidense, o fundar una sociedad laica. Algunos otros partidos enfatizan la actualidad del socialismo, rechazan las denominadas fases intermedias antes de la revolución socialista. Por supuesto, esta diferencia fundamental se refleja en casi todos los asuntos, por ejemplo, aparecen diferencias grandes en las políticas de alianzas. Y, como he dicho, hay muchos variantes entre estas dos líneas.

 

ICP: ¿Estas diferencias que menciona, no existían durante la Unión Soviética?

KO: Claro que sí, pero después de la Segunda Guerra Mundial, la tendencia general fue renunciar al objetivo de la revolución socialista. Esto dañó al movimiento.

 

ICP: ¿Esta preferencia provenía del Partido Comunista de la Unión Soviética?

KO: Parcialmente. Pero no pienso que toda la responsabilidad de que el movimiento comunista no se liberase de la influencia de la Segunda Internacional pertenezca a la Unión Soviética. En este punto está en juego un hecho histórico.

 

ICP: Y ¿se puede decir que ahora algunos partidos son dominantes en el movimiento?

KO: Naturalmente, hoy existen algunos partidos comunistas que tienen mayor potencia en el movimiento mundial. Si te metes en una lucha política verdadera, si tienes una producción teórica y política, si tienes bastantes recursos para canalizar a las relaciones internacionales, es muy normal. Sin embargo, ningún partido comunista que pueda considerarse como tal se sometería a los deseos de otro partido. Ya tomamos las lecciones del pasado. En este sentido, hoy día, los criterios más importantes en las reuniones internacionales son la igualdad y no meterse en los asuntos internos de otros partidos.

 

ICP: ¿Pero no existe una distinción entre los partidos pequeños y los partidos grandes?

KO: ¿Cómo se va a determinar si un partido es pequeño o grande? ¿Según los votos que obtiene en las elecciones? Este es muy engañoso. Ser un partido parlamentario puede significar un logro revolucionario, pero no necesariamente siempre. También puede ser el resultado de una tendencia reformista. Tomar los resultados electorales como el parámetro básico para valorar un partido comunista es algo ajeno al marxismo. ¿Según la posición de ese país en el mundo imperialista? Para nosotros, los criterios son obvios: ¿Utiliza eficientemente los recursos que tiene para la lucha del socialismo o no?; ¿si es leal a los principios del marxismo-leninismo o no?; ¿si mantiene y fortalece su carácter obrero o no? No existen partidos pequeños y grandes a fuera de estos criterios.

 

ICP: Y ¿los partidos que tienen el poder?

KO: Es bien complicada la situación de los partidos que tienen el poder. Sí, podemos cuestionar sus prioridades de política externa, sus políticas económicas, sus objetivos sociales en la coyuntura mundial actual hasta un cierto punto. Pueden existir debates, críticas... Es otra cosa. Pero el verdadero problema aparece cuando las necesidades de política externa de los partidos comunistas que tienen el poder, oscurecen el movimiento comunista internacional. Esto sería inaceptable, ningún partido comunista revolucionario puede aceptar esto.

 

ICP: ¿Existe tal intención?

KO: Quizás no la intención, pero existe tal situación objetiva. Tengo que decir, con tristeza, que hoy día los cálculos geoestratégicos han sustituido a las necesidades del proceso revolucionario mundial. Independientemente de las desventajas en la correlación de fuerzas que existe hoy para la clase obrera, los partidos comunistas nunca deberían dejarse arrastrar por las mareas de los asuntos exteriores. La perspectiva clasista es imprescindible para los partidos comunistas. Es inevitable cometer errores una vez que se pierde esta perspectiva.

 

ICP: Tienen una relación cercana con el Partido Comunista de Cuba, que hace mucho tiempo tiene el poder. ¿Han sentido en algún momento imposiciones o deseo de guiarles a ustedes?

KO: Absolutamente no. Nuestras relaciones con el Partido Comunista de Cuba se fundaron cuando nosotros éramos un grupo político bastante pequeño. En ese período teníamos la misma dirección estratégica que hoy día. La actualidad del socialismo, el rechazo de fases en el proceso de la revolución socialista... No hemos oído ni una vez la más pequeña insinuación de “por qué hacemos así” del Partido Comunista de Cuba. Han tratado de entendernos. De hecho, nosotros les hemos preguntado muchas veces “por qué hacen así” y siempre han respondido con una madurez grande. Nosotros podemos hablar de nuestra experiencia. El Partido Comunista de Cuba asumió una posición revolucionaria en su relación con el TKP. Esto no implica necesariamente que estén de acuerdo con todas nuestras posiciones. Por otro lado, puedo decirles lo siguiente: siempre hemos respetado y comprendido las preferencias de Cuba en la política exterior. Hay que añadir esto: para los países como Cuba, de forma aislada, hay un límite hasta donde pueden alcanzar en la construcción socialista. Lo que voy a decir ahora, no es la tarea de los cubanos, pero el interés de Cuba también yace en un ímpetu nuevo en el proceso revolucionario mundial. Además de eso, los partidos en el poder no pueden determinar el ritmo, los objetivos y los instrumentos de la lucha en los países capitalistas.

 

ICP: ¿Qué podría decir sobre las relaciones con el Partido Comunista de Grecia? El TKP y KKE han escalado bastante la colaboración entre sí. En algunos círculos apareció una impresión que el TKP está bajo la influencia del KKE. 

KO: Hemos mantenido una relación ejemplar con el Partido Comunista de Grecia. Sin duda, tienen mucho que ver con esta relación los factores como ser países vecinos, poseer varios problemas comunes, muchas similitudes culturales y una historia común. Hay que añadirlos la responsabilidad de actuar juntos contra las hostilidades que el capital y el imperialismo provocan. Pero lo que determina nuestra relación principalmente es que ambos partidos actúan con las mismas prioridades en los términos de los asuntos estratégicos de la lucha socialista y la perspectiva de comprender la historia del movimiento comunista. Estas similitudes ya fueron un dato distintivo para nosotros. Antes de llegar a este nivel avanzado ya compartíamos la misma perspectiva sobre las luchas clasistas. De hecho,  esto fue lo que desarrolló la relación entre los dos partidos. Nadie está arrastrando a nadie tras sí mismo. Además, no decimos las mismas cosas sobre todos los asuntos, ni actuamos de la misma manera. Incluso existen los diferencias igual que las similitudes de los dos países. Sin embargo, los partidos comunistas aprenden de uno a otro, se preguntan entre sí, intentan entender a sí mismos. Nosotros hemos quitado el protocolo, la diplomacia de nuestras relaciones. La hemos reconstruido nuestra relación de una manera fraterna, basada en el respeto recíproco. Sí, estamos aprendiendo de la experiencia enorme de la lucha, los logros en el movimiento de la clase obrera y la cultura de partido del KKE, y no tenemos ninguna queja sobre eso. No podría hablar en nombre de ellos, pero no tengo ninguna duda que ellos también han aprendido algunas cosas del TKP. Si su pregunta insinúa que nos arrastra el YKP tras sí mismo, ni es un asunto para hablar. Tanto el YKP como el TKP son partidos tomaron lecciones del pasado. Existen las palabras solidaridad, ayuda, crítica, comprensión, camarada, luchar juntos en nuestro léxico pero no lealtad, favoritismo, formar sectas. Además me parece absurdo que el YKP asuma la responsabilidad de otros partidos como si no tuviera ya muchas responsabilidades. Todos cumplimos nuestro trabajo, y actuamos y pensamos juntos en algunas plataformas para adelantar el proceso de la revolución mundial lo cual es nuestra misión. Todo eso. Al mismo tiempo practicamos la forma avanzada de esta cultura de relaciones con otros partidos. Respetamos cada partido que pone el hombro en la lucha socialista. Todos son nuestros compañeros.

 

ICP: Estaba hablando de ejemplos en los cuales se perdió la perspectiva clasista. ¿Podría mencionar ejemplos concretos?

KO: Puedo darle algunos ejemplos que tienen que ver con Turquía. Erdoğan y su partido llegaron al poder en el año 2002. Con el apoyo manifiesto de los EE.UU y la Unión Europea, o sea, de los monopolios internacionales... Ahora, ¿cuáles eran los argumentos para legitimar este apoyo? Que Turquía no era democrática, tácitamente el ejército tenía el poder, había opresión contra los kurdos, y Erdoğan podría cambiar la situación. Lo que se decía sobre Turquía era correcto, pero ¡este argumento es el que justificó la invasión de Iraq señalando a Saddam como pretexto! El TKP entonces advirtió a todos los partidos comunistas sobre Erdoğan pero, si hay que hablar abiertamente, Erdoğan recibió apoyo explícito o tácito con el argumento de “primero la democracia” porque muy pocas personas en Europa consideraban a Turquía como un país en que fuese viable la lucha por el socialismo. Y como que el acercamiento de algunos partidos a la cuestión kurda ya estaba muy ajeno al marxismo, apareció una simpatía verdadera hacia Erdoğan. Entonces Erdoğan era percibido como la persona que podría solucionar la cuestión kurda. El TKP fue duramente criticado por defender la idea de que “el capitalismo no puede solucionar ningún problema fundamental”. También dentro de Turquía, el TKP hasta fue acusado de “ser fascista” por su posición dura contra el AKP.  Ahora, después de 16 años, el TKP es criticado por no participar en una coalición contra Erdoğan que incluye una rama del movimiento fascista, algunos movimientos islamistas, los socialdemócratas y la izquierda liberal. Todo este caos es la consecuencia de enajenarse de la perspectiva clasista.

 

ICP: Pero al otro lado, hay algunos que dicen que ya Erdoğan es una parte del campo antiimperialista...

KO: Este argumento raro tiene una historia tragicómica. Erdoğan y su partido, a partir de los años 2006-2007, para poder realizar los deseos regionales de los capitalistas turcos, se esforzaron en obtener un papel en los proyectos estadounidenses en la región, mientras utilizaban todas las maneras para ganar prestigio en la región árabe. Su posición contra el occidente, y la política de tensión con Israel que se llevaba a cabo ante los ojos del mundo, sirvieron a ese objetivo. Fueron aún más allá, hasta dijeron en las reuniones bilaterales con muchos países que tienen problemas con los EE.UU que iban a expulsar a la OTAN de nuestra región. Esta demagogia tuvo influencia no solamente en los países árabes, sino también en América Latina, y lo peor, algunos partidos comunistas comenzaron a ver a Erdoğan como un líder antiimperialista. Aquí hay un error grande, grave, y en la raíz de este error yace la ilusión de considerar el área de las “relaciones internacionales” como un área especial. El argumento de que algún político capitalista puede asumir una función positiva en la esfera internacional independientemente de su papel en su propio país, es una leyenda política, y esta leyenda siempre ha resultado en catástrofes. Cuando, los que veían un camarada en Erdoğan, se enteraron del papel que tuvo Erdoğan en Siria, ya fue muy tarde.

 

ICP: Yo estoy hablando de hoy. Hay algunos que le consideran de nuevo a Erdoğan como antiimperialista.

KO: Si uno comparte el punto de vista de los gobernantes rusos, de Putin, le puede parecer así. Que nadie se ofenda, el significado del partido gobernante en Turquía y su carácter clasista no se cambian con el vaivén de la política exterior de Turquía en el sistema internacional de un campo a otro, con fluctuaciones en el sistema de alianzas o con ciertas maniobras con el objetivo de regatear. Además, me gustaría recordarle que Erdoğan no rompe su vínculo con la OTAN, está negociando para un acuerdo más “ventajoso”. Cuando esta negociación termine, los que hoy día son pro-Erdoğan volverán a enfadarse con él. El movimiento comunista no debería permitir que tales razonamientos penetrasen en sus filas.

 

ICP: Acaba de mencionar a Siria. ¿No se hizo un error parecido durante la Primavera Árabe?

KO: ¡Cómo no! No se puede negar la indignación de las masas trabajadoras contra la pobreza y la corrupción durante la Primavera Áraba, la ira era justa y legítima. Sin embargo, era obvio desde el principio que esta ira que se reflejó en la calle se manipuló por los potencias imperialistas, que no había ninguna revolución. Desgraciadamente, se dijo y escribió algunas cosas por nuestro movimiento comunista que no es posible comprenderlas. Ya se olvidaron... Pero cada vez que se abandona la perspectiva clasista, cada vez que debates y soluciones dentro del capitalismo ocupan la agenda principal de los comunistas, otros errores estarán esperándonos.

 

ICP: Y ¿todo esto que mencionó significa una división?

KO: No exactamente. A veces los partidos comunistas asumen posiciones estratégicamente opuestas con otros, y la división se vuelve inevitable. Hoy día, la unidad se debe mantener en maneras flexibles (y, de hecho, hoy la situación es esta), se debe continuar con diálogo, intercambio de experiencia y solidaridad. Además, no se debe olvidar que los partidos tienen un carácter dinámico y viven ciertas transformaciones. Algunos partidos tienen una posición sobre el papel, pero no tienen ninguna actividad política. Pero está situación puede cambiarse rápidamente para ellos también. Aquí, el principio es la igualdad y no meterse en asuntos interiores. Pero hay una diferencia entre “no meterse en asuntos interiores” y dar legitimidad a la idea de “yo sé mejor que nadie lo que pasa en mi país”. Esto no es correcto, este pensamiento es claramente metafísico. Hay que tener un debate de respeto, hay que tener críticas, debemos aprender a escucharnos unos a otros. De toda manera, los partidos que son políticamente más cercanos se reúnen en distintas plataformas. Hay organizaciones en América Latina. Está el Partido de la Izquierda Europea. Algunos partidos comunistas están dentro de estas organizaciones. El TKP también está involucrado en la Iniciativa Comunista Europea y en la Revista Comunista Internacional. Pero esto no es un obstáculo para tener relaciones bilaterales o reunirse en otras plataformas con otros partidos comunistas. Aprendemos de ellos y trasmitimos nuestra experiencia. El período que viene será difícil pero todo se mejorará.